jueves, 1 de abril de 2010

Los Reinos

El reino de las Moneras
El gran Reino de la Bacterias, o de las Móneras, como generalmente es llamado, incluyen organismos diversos, que no son únicamente bacterias como; algas verdes - azules, micoplasmas y rickettsias, pequeños y sencillos microorganismos que algunos de ellos han sido confundidos con virus y que su mayoría, los dos últimos grupos son responsables de numerosas enfermedades del hombre y los animales.

Este fabuloso reino se distingue por su microscópico tamaño, el que no sobrepasa las 10 micras; al observar su simbólico castillo , apreciamos una pequeña torre abanderada con la insignia que representa esquemáticamente el tipo de célula de estos pequeños organismos de la casta de los procariotas. Su única torre simboliza que todos sus moradores son unicelulares. Su microscópico tamaño y su rápida reproducción asexual le han permitido diseminarse por todos los lugares del planeta: corrientes de agua, aire, pantanos sulfurosos, desiertos, mares, incluso, invadir otros reinos y vivir como parásitos en estos o colaborando en el mantenimiento de la defensa de organismos que no pueden defenderse de otros organismos invasores.

Este reino de las Bacterias es el más antiguo y primitivo; mantiene sin delimitar su zona nuclear, es decir sin una envoltura que rodee a su núcleo; su citoplasma es muy sencillo, protegido por una membrana citoplasmática con una poderosa cobertura o pared celular, muy distinta a la que apareció en el reino de las plantas posteriormente, esta pared celular los protege de las inclemencias del medio.

Al penetrar en el intrincado dominio real de las Móneras, podemos constatar una diversidad muy grande en formas y tamaños de los organismos que lo integran, los cuales desarrollan complejas y armoniosas actividades, que permiten en un perfecto equilibrio el flujo de sustancias y energía en la vida del planeta. Numerosos grupos de ellos pueden utilizar la luz del Sol y fabricar sus alimentos: son los llamados autótrofos. Con su laboriosa e importante actividad, apareció el di oxígeno libre, elemento químico indispensable en la respiración de los demás organismos, y que había estado preso en la composición de otras sustancias desde que se formó la Tierra. El resto de los integrantes del reino, hasta entonces que aparecieran estos organismos autótrofos, no podían realizar grandes esfuerzos que incluyeran grandes gastos de energía porque aunque su respiración se hacia de forma muy rápida era poco energética, muy ineficiente para el combustible que utilizaban, esta respiración sofocante, sin oxígeno, que incluía las modalidades fermentativas se le llamó respiración anaeróbica. Una vez que aparecieron los organismos autótrofos y, con ellos, la actividad de fotosíntesis, que como proceso posibilitó la liberación de di oxígeno a la atmósfera de la Tierra, mucho de los organismos del reino comenzaron a transformar su respiración, haciendo más eficiente desde el punto de vista energético, apareciendo los organismos con respiración aeróbica, los cuales utilizaban el dioxígeno para respirar.

La mayoría de los integrantes del Reino de las Bacterias, no pueden elaborar los alimentos a partir de sustancias inorgánicas; necesitan que los alimentos sean fabricados por los organismos autótrofos y posteriormente ser tomados y elaborar sus propios alimentos a partir de sustancias orgánicas más o menos complejas. Estos organismos llamados a diferencias heterótrofos, para poder llevar a cabo su nutrición, toman sus nutrientes, ya sea atacando como feroces guerreros o esperando que sus presas mueran, y así devorarlas como hienas carroñeras. Este amplio grupo de organismos heterótrofos, han tenido que salir del dominio del reino de las Móneras, por hacerse difícil la obtención de alimentos en su propio reino, donde debieron perjudicar parasitando organismos de otros reinos o colaborar como nobles siervos en la defensa de otros organismos superiores para obtener sus alimentos. Con la aparición de los parásitos surgieron las enfermedades producidas por bacterias como: la tuberculosis, el cólera, la sífilis y la neumonía, que han producido y producen la muerte y la desolación el las poblaciones de los reinos donde se desatan los enfermizos ataques. 

Hoy las bacterias representan la gran paradoja de la humanidad, ya que son los organismos de más utilidad para el hombre y la naturaleza. Ocupan eslabones importantes e indispensable en la Cadena Alimentaria, como son los productores junto con las plantas y la de los transformadores; son indispensables para el mantenimiento de la vida de los organismos superiores plantas y animales, son los principales agente de la descomposición y descontaminación de aguas, tierra y aire, al ser los responsables de la desintegración junto con otros organismos de las sustancias como: hidrocarburos, sustancias biodegradables indeseables en el medio, de la emisión de di oxígeno a la atmósfera y la eliminación del dióxido de carbono CO2 de esta, Además, las bacterias en la actualidad son el principal recurso vivo de la Biotecnología y de la Ingeniería Genética.

El reino de los protistas

El primer reinado construido por los eucariotas, fue el pequeño Reino de los Protistas. Si representamos su compleja estructura celular y su sencilla organización, por medio de una ciudadela de la época de los reyes y caballeros, situaríamos a este reino en un castillo con una torre abanderada y una sola muralla, que indica la sola existencia de organismos unicelulares y microscópicos en sus dominios. El singular estandarte que identifica este reino, nos indica que su célula eucariota está revestida en muchos casos por una gruesa película

La que puede tener cilios o flagelos propios para el movimiento; representa, demás, la complejidad citoplasmática que aparece por primera vez en las células del tipo eucariota, determinada por la presencia de numerosos orgánulos membranosos y una envoltura nuclear que define plenamente el núcleo propio de estos tipos de células. La gran diversidad organismos que integran este pequeño y antiguo reino de la casta de los eucariotas, los cuales no sobre pasa las 40 000 especies, exhibe las más caprichosas formas, jamás encontradas en otros reinados, semejantes a radiantes soles, como los foraminíferos y los radiolarios, a chancletas lanudas, como los paramecios, hojas de afiladas navajas, como los plasmodios, minúsculas hojas de plantas, como las verdes euglenas e, incluso, horribles caretas de carnaval, como las perjudiciales giardias.

A pesar de su pequeño tamaño y sus primitivas formas de vida, entre los eucariotas, los protistas ocupan un eslabón importante en la relación con los demás reinos de organismos más desarrollado. En esta interesante relación que ha establecido los protistas, se han comprobado que ellos al igual que las bacterias han podido invadir el reino de los animales y vivir como guardianes de sus dominios, fundamentalmente defendiendo a estos organismos de la invasión de peligrosas bacterias, formando parte de la flora microbiana que son como foráneos ejércitos de del referido reino, otros protistas heredaron los hábitos parásitos de sus ancestros bacterianos, y ocasionan graves enfermedades a los integrantes de los reinos que invaden, tal es el caso de la disentería, el paludismo, otras, que azotan el hombre y los animales.

Los protistas, como organismos de una sola célula, se comportan como unidades independientes, igual que lo hace un enorme o un corpulento animal, los cuales están formados por numerosas células que se especializan en funciones diferentes que la célula del protista realiza integralmente. En síntesis, ellos pueden nutrirse, respirar y reproducirse, al igual que otro ser vivo de muchas células.

Es importante destacar, que el dominio de la realeza de los Protistas ocupó un sitial intermedio por el que transitaron los clanes que edificaron posteriormente los reinados superiores de los animales. Es por eso que se aprecia en sus organismos una gran diversidad en la nutrición, habiendo organismo autótrofos y heterótrofos, en su reproducción: sexual y asexual y en su respiración: aeróbica y anaeróbica, que le posibilitó ser punto de encrucijada. Por todo ello y su poder adaptativo tan grande, hoy ocupan un importante escalón en las relaciones de vida de los demás reinos.

El reino de los hongos.

El pequeño, persistente y poderoso Reino de los Fungis, llamado también Reino de los Hongos, por ser este grupo de los fungis los de mayor tamaño en el reino y primeros organismos estudiados de su realeza en la antigüedad; está ocupando un lugar destacado hoy en el interés de los biólogos y microbiólogos, por su gran utilidad en la industria azucarera y alimenticia en general y la repercusión que tienen algunos de los organismos integrantes de este reino en el desarrollo de enfermedades en el reino animal y vegetal.

El pequeño grupo del Reino de los Fungis, que no sobrepasa las 70 000 especies, presentan, al igual que los demás reinos ya conocidos por ti, una gran diversidad de formas y colores, algunos tan grandes y llamativos como los hongos de sombrerillos o cetas de campos presentes en el estiércol de las reses en el campo, los coloridos hongos venenosos de los bosques y praderas de los países templados o las caprichosas formas de los hongos orejas de palo tan común en las cercas de nuestros potreros. Ahí otros hongos que aunque no se pueden ver a simple vista o son muy pequeños para detallar su estructura están presentes en nuestro medio, las levaduras, los mohos del pan, etc.

La mayoría de los integrantes del Reino de los Fungis, presentan sus propios y autónomos medios de defensa de su reino, o sea no necesitan de organismos foráneos para defenderse, ya que producen sustancias que pueden matar a los organismos invasores, estas sustancias son llamadas antibióticos; no obstante, su presencia en los dominios de otros reinados pueden causar daños y enfermedades, son múltiples los ejemplos que puedes encontrar en los libros, las royas que atacan los cultivos, las putrefacciones que se producen en sus raíces, troncos, hojas y frutos o las enfermedades fungosas en el hombre y los animales, como se le llaman a las enfermedades producidas por estos organismos, las cuales al igual que en las plantas son múltiples, como la tiña, las machas del popular "guito" o pitiriasis, las eczemas entre otras. El hombre a partir de profundos estudios sobre los hongos, a podido poner bajo su control, incluso bajo su servicio a estos rebeldes organismos. Algunos hongos son utilizados para producir sustancias útiles al hombre, tal es el caso de la penicilina, el alcohol, el CO2 que se emplea en el gaseado de los refrescos y otras bebidas el famosos y antiguo vino, el que fue una de las primeras sustancias que obtuvo el hombre de la fermentación de los hongos y el primer proceso biotecnológico que empíricamente junto con la fermentaciones de las leches practicó el hombre en los inicio de la humanidad. Hoy la Biotecnología se ha convertido en una ciencia que desempeña un importante rol en el desarrollo de la industria farmacéutica y alimenticia en el mundo, la que puede resolver los problemas de alimentación y medicina, si se pone al servicio integro del hombre sin diferencias de clases. Los hongos junto con las bacterias tienen una función principal en y descomposición de la materia en la cadena alimentaria, por lo que deben un lugar en el respeto y admiración de la humanidad.

El reino de las plantas.


Hemos conocidos cómo es la vida en otros reinos, cuyos integrantes son poco conocidos por ti. Entramos ahora en un reinado lleno de bondadades y utilidades para los demás reinos, sus organismos no invaden a otros reinos, pues solo habitan sus dominios, hablamos del soleado Reino de las Plantas. Indispensable se hace este astro para su nutrición, incondicionalmente fotosintética, este tipo de nutrición autótrofa que a favorecido y favorece la vida en la Tierra y que es compartida con otros organismos de otros reinos ocupan el principal eslabón en la cadena alimentaria, el eslabón de los productores, el cual sin ellos seria imposible la vida en el planeta.

La  presencia tanto de organismos unicelulares como pluricelulares en sus dominios, su flameante bandera nos ofrece una idea exacta de la estructura de su unidad básica: la célula vegetal, como autentica eucariota, la que se caracteriza por su gruesa y resistente pared celular

Como vacuolas, mitocondrios y los famosos y cloroplastos, los que contienen clorofila, la sustancia maravillosa que le da el color verde a las plantas y que permite utilizar la luz y, así fabricar los alimentos, mediante el proceso de fotosíntesis considerado una de las actividades biológicas más importantes en la vida, pues permite suministrar el di oxígeno libre a la atmósfera posibilitando la respiración aeróbica, y tomar el dióxido de carbono (CO2 ) el cual es un subproducto de la combustión y por tanto un contaminante y convertirlo en sustancias orgánicas que pueden servir de alimento a los demás organismos vivos, que no puede hacer esto en los demás reinos.

Las plantas han sido llamadas, junto con las bacterias y algunos protistas fotosintéticos, productores en la organizada cadena de alimentación, por tanto, la protección de estos organismos como recurso biológico, es de suma importancia, por ser el punto de partida del flujo de sustancias y energía en la naturaleza viva y contribuir al equilibrio armónico de la vida en la Tierra.

La flora, constituida por las plantas de todo el planeta, desde las minúsculas y acuáticas algas, pasando por los extraños y húmedos musgos y helechos, hasta las monumentales coníferas y las hermosas plantas con flores; las angiospermas, como también se les llaman a estos vegetales, cubren de un diverso manto verde oxigenado todo nuestro bello planeta Tierra, el que se destruye día tras día, por la negligencia del hombre. Biodiversidad, en el hermoso y vulnerable Reino de las Plantas, significa salud y estabilidad en los demás reinos, porque proteger el reino de los vegetales, es proteger la vida de los demás reinos.

El reino de los animales.

En el origen de este gran reino ocurrió un fenómeno importante para la evolución de la vida. A partir de los primitivos integrantes del reino de los protistas, ocurrieron asociaciones que formaron colonias que, al ganar en eficiencia funcional y de protección, se fueron separando del dominio real de los protozoos, nombre que también recibieron antiguamente los integrantes del reino de los protistas. Esto trabajo, como consecuencia, la formación de una casta de eucariotas independiente, que sería posteriormente, los iniciadores de la construcción del monumental Reino de los Animales, el que, con el decurso de miles de años, ha dominado los mares, la tierra y el aire.

Su hermosa y extraña bandera exhibe las características de la célula eucariota animal, muy diferente a la que presentan los otros reinos de la casta de los eucariotas: protistas, hongos y plantas. Las células de los animales no presentan pared celular y, aunque tienen membrana citoplasmática como cualquier célula y orgánulos citoplasmáticos membranosos, como: mitocondrios, retículo endoplásmático y envoltura nuclear, no tienen plastídios, como los importantes cloroplastos de las células vegetales; por tal motivo, no pueden realizar fotosíntesis y tienen que nutrirse de forma heterótrofa, aunque muy diferente a la nutrición de los hongos. Los animales ingieren las sustancias alimenticias, que luego son absorbidas, lo que ha permitido denominarlo heterótrofos ingestivos.

La fauna, constituida por todos los organismos que forman el Reino de los Animales, reporta gran beneficio. Ellos mantienen un eslabón importante entre los organismos productores y los demás eslabones de la cadena de alimentación. El hombre, representante de la especie suprema en este reino, por su desarrollado cerebro, que le ha permitido el pensamiento, el lenguaje y las facultades de crear y transformar la naturales aunque no siempre en beneficio de esta y de los demás hombre. Ha logrado conocer y clasificar las especies de organismos de los demás reinos, así como, determinar los perjuicios y los beneficios que ocasionan los organismos entre sí.
Ha pasado mucho tiempo desde la formación del reinado de los animales. Muchos han sobrevivido al paso de las transformaciones y se han establecido como grupos existentes los cuales como hemos dicho anteriormente los ha nombrado el hombre en su afán por clasificar y ordenar su conocimiento de la naturaleza, esponjosos y extraños animales con formas de plantas. Tal es el caso de las esponjas, los corales y los abanicos de mar, alargado y musculosos gusanos, planos o cilíndricos, como las indeseables lombrices intestinales o las benéficas lombrices de la tierra; los enmantados caracoles y babosas, el gigantesco y prolifero grupo de las fascinantes arañas, las hermosas mariposas, los deliciosos camarones, langostas y cangrejos, todos con sus articuladas patas que se han hecho llamar artrópodos, los punzantes erizos de mar y los cordados entre los que se encuentran los nutritivos peces ya sean cartilaginoso, como los tiburones, rayas y mantas o los que poseen esqueleto óseo, las inocentes y beneficiosas ranas y los sapos, los escamosos y misteriosos reptiles, las plumosas y ponedoras aves y los peludos mamíferos, entre los que se agrupan los organismos de este reino que más tu conoces: feroces tigres y leones, los gigantescos y corpulentos elefantes y rinocerontes, los voladores murciélagos, los cornudos toros, cabras y venados, los nadadores delfines, ballenas y aunque no muy cotidiano, el manatí, el cual es un mamífero nadador de los lagos y desembocadura de los ríos cubanos que se debe cuidar por el peligro que tiene de desaparecer. 

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